Una sede flotante renovada en el río Putumayo.
Entre agosto y noviembre de 2024, para Parques Nacionales Naturales, MARA adecuó la balsa de control Guacamaya del Parque Nacional Natural La Paya: una sede flotante de dos pisos en madera, construida en 1998, a la que no se le hacía mantenimiento desde hacía más de diez años. Se intervinieron 210 m²: cubierta nueva, muros y carpintería de madera, cielo raso, barandas y corredores, instalaciones eléctricas e hidrosanitarias, cerraduras y anjeos, y el mantenimiento de los dos bongos que la mantienen a flote.
Amazonía colombiana, en Puerto Leguízamo.
La balsa está sobre el río Putumayo, en el municipio de Puerto Leguízamo (Putumayo), y es la base desde la que el equipo del parque hace control y vigilancia por los ríos, monitoreo de biodiversidad, educación ambiental y apoyo a la investigación. Es Amazonía: clima tropical húmedo, con lluvias todo el año y temperaturas de 24 a 28 °C.
Primero, sacarla del agua.
Para trabajarla, la balsa se trasladó unos 100 metros río arriba y se sacó a tierra en un lote de la Alcaldía de Puerto Leguízamo. Los materiales —más de 12 toneladas— llegaron por tierra y por río, y el nivel del Putumayo no siempre dejaba pasar las embarcaciones. Además, la escasez de combustible para la planta eléctrica del municipio complicó el uso de las herramientas eléctricas.
Madera, una cubierta liviana y flotadores revisados.
Se desmontó la cubierta vieja y se instalaron 160 m² de cubierta termoacústica. Se reemplazaron las tablas en mal estado, se rasparon cerca de 490 m² de muros de madera y se pintaron unos 580 m²; se instalaron cielo raso en machimbre con aislamiento en lana de roca, piso exterior nuevo en duelas de madera y barandas, se pintaron puertas y ventanas de madera y se pusieron cerraduras nuevas y anjeo metálico. Para no restarle flotabilidad a la balsa, las vigas metálicas previstas se cambiaron por vigas de madera.
Se renovaron las instalaciones eléctricas —tablero, tomas e iluminación— y las hidrosanitarias, con sanitarios, lavamanos y un tanque de agua de 500 litros. Los dos bongos de flotación se desmontaron, se les hizo mantenimiento, se pintaron y se volvieron a montar.
Lista para seguir cuidando el parque desde el río.
Una balsa terminada en noviembre de 2024, en tres meses y sin accidentes, que volvió al río con cubierta, madera, redes y flotadores renovados para que el equipo de Parques Nacionales siga trabajando desde el agua.





