Conviene construir en madera inmunizada y elevado sobre pilotes cuando el terreno es húmedo, inundable o frágil, o cuando los materiales llegan en lancha o a lomo de mula. La estructura toca el suelo en pocos puntos y deja pasar el agua. A cambio exige madera tratada a presión con certificado, apoyos que no se pudran y mantenimiento.
Lo decimos desde la obra. En MARA construimos por contrato para Parques Nacionales y sus aliados en cerca de 15 áreas protegidas, de la alta montaña de Chingaza al Pacífico chocoano, y casi siempre una de las primeras preguntas es la misma: apoyar la edificación en el terreno o separarla de él.
¿Cuándo conviene construir elevado y en madera?
- Terreno húmedo o inundable. En humedales, orillas, playas y suelos con agua cerca de la superficie, elevar el piso lo deja por encima del agua y permite que el agua, los sedimentos y la fauna sigan pasando por debajo.
- Suelos que no conviene excavar ni sellar. Donde el suelo es lo más valioso, como en las obras de alta montaña y bosque que hemos hecho para Parques Nacionales, los apoyos puntuales reducen la excavación, el concreto y la huella de la obra.
- Acceso difícil. Las piezas de madera se cargan en lancha o en mula y se arman sin maquinaria pesada. Hay menos agua de mezcla, menos escombro y menos días de intervención.
- Obras que deben poder ampliarse o desmontarse. Lo que se ensambla con uniones mecánicas se puede desarmar al final de su vida útil.
Hay un beneficio adicional: el aire que circula bajo el piso seca la estructura desde abajo. Esa lógica atraviesa nuestro trabajo en construcción sostenible.
¿Cuándo no es la mejor opción?
Cuando hay cargas grandes, como tanques, cuartos de máquinas o edificios de varios pisos; cuando el agua golpea directamente la estructura, como el oleaje en un muelle expuesto; o cuando nadie va a hacer mantenimiento. En esos casos manda el concreto o el acero. En muchos proyectos la respuesta es mixta: concreto donde la obra toca el agua o el suelo y madera arriba, cada material donde rinde más.
¿Qué significa que la madera esté inmunizada?
Inmunizar es introducir un preservante dentro de la madera para protegerla de hongos e insectos y, en el mar, de los organismos que la perforan. La norma acepta tratamientos sin presión, como la brocha o la inmersión, y a presión. Para piezas a la intemperie o en contacto con el suelo conviene el de presión en autoclave, porque un ciclo de vacío y presión lleva el producto al interior de las fibras y no lo deja solo en la superficie.
La NSR-10, en su Título G, exige preservar la madera que está en contacto con el suelo o con alto riesgo de humedad, y pide que en los tratamientos a presión la inmunizadora entregue por escrito el tipo de tratamiento, el inmunizante, la penetración, la retención, la garantía según el uso y las precauciones. Esto es lo que debe pedir:
- Ese registro escrito, con la garantía para el uso real de la pieza: no es lo mismo una viga bajo techo que un poste enterrado o un pilote en agua salada.
- Madera seca antes de tratar, con cortes y perforaciones hechos antes del tratamiento; lo que se corte después se protege con pasta preservante.
¿Qué es madera responsable?
La que se puede rastrear hasta un aprovechamiento autorizado, se trata para durar y se usa sin desperdicio. En la práctica: un proveedor que entrega con cada despacho el salvoconducto de movilización (el Salvoconducto Único Nacional en Línea), dimensiones definidas desde el diseño para no cortar de más, recortes que se reutilizan en la obra y piezas que se cambian una por una cuando se dañan. Una estructura de madera que dura décadas guarda el carbono que el árbol tomó del aire; una que se pudre en cinco años es solo un gasto.
¿El CCA es seguro?
Un preservante muy usado son las sales CCA, a base de cobre, cromo y arsénico. Protegen bien, pero no son inocuas. Según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), los fabricantes de ese país dejaron de producir madera tratada con estos compuestos para usos residenciales en diciembre de 2003; hoy se usa en postes, pilotes y otros usos comerciales. La EPA recomienda no quemarla, usar gafas y tapabocas al aserrarla y lavarse las manos después de manipularla.
En un área protegida eso pesa más. El aserrín y los recortes no se queman ni se dejan en el sitio: se recogen y se entregan a un gestor autorizado. Para barandas, mesas y superficies que la gente toca a diario, vale la pena preguntar por preservantes sin arsénico.
¿Cómo se comporta la madera en alta montaña, selva y mar?
En la alta montaña el enemigo es la combinación de niebla, lluvia, radiación solar fuerte y cambios de temperatura entre el día y la noche. El agua atrapada en las uniones es la que pudre. Se combate con aleros amplios, uniones que drenen, pedestales que separen la madera del suelo, como pide la NSR-10 para los elementos a la intemperie, y acabados con filtro solar.
En la selva húmeda la humedad no da tregua en todo el año y los insectos xilófagos son una amenaza constante. Ventilación, tratamiento adecuado e inspecciones frecuentes.
En el litoral la sal corroe los herrajes y en el agua salada viven organismos que atacan la madera. El tratamiento debe especificarse para agua salada y los herrajes deben ser inoxidables o galvanizados en caliente.
¿Qué mantenimiento necesita?
Una obra en madera se entrega bien el día de la inauguración y se conserva con rutina: revisar apoyos, uniones y herrajes al menos una vez al año y después de cada temporada de lluvias, limpiar canales y drenajes para que el agua nunca se empoce sobre la madera, renovar los acabados expuestos al sol y cambiar piezas dañadas antes de que comprometan el conjunto. Al terminar cada obra entregamos planos récord y manual de mantenimiento; cómo armar esa rutina está en plan de mantenimiento de una edificación.
Dónde lo hemos aplicado
- Parque Nacional Natural Chingaza: dos glampings en madera en el sector Monterredondo, para Conservation International, en un proyecto de conservación de los Andes tropicales (2022). Ver el caso de Monterredondo.
- Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo: muelles en Isla Grande e Isla Múcura, con una escalinata en madera (2021–2022), y la sede operativa de Isla Grande (2025–2026), con ambiente salino y materiales que llegan por mar.
- Parque Nacional Natural Utría: una cabaña para pescadores en el Pacífico chocoano (2024–2025), entre selva húmeda y mar.
En el litoral, la elección entre madera, concreto y acero se hace pieza por pieza. Lo demás que hemos aprendido en esas obras lo contamos en construir dentro de un parque nacional. Las cabañas y glampings para particulares los atiende nuestra marca hermana Placely.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la madera inmunizada a la intemperie?
Depende de que el tratamiento corresponda al uso real de la pieza, de si toca el suelo o el agua, de los detalles del diseño y del mantenimiento. Pida a la inmunizadora una garantía escrita para ese uso: es el dato más confiable para comparar.
¿Se puede pintar o barnizar la madera inmunizada?
Sí, cuando está seca. Los acabados protegen del sol y del agua superficial y conservan el color, pero no reemplazan la inmunización y hay que renovarlos periódicamente, sobre todo en sitios con mucha radiación, como la alta montaña.
¿Madera o concreto para un muelle?
Depende de la exposición al oleaje, de las cargas, del tipo de agua y de quién hará el mantenimiento. En aguas tranquilas la madera bien tratada funciona; con oleaje fuerte o cargas pesadas suele convenir concreto o una solución mixta.
¿La madera es una opción sostenible?
Lo es cuando viene de un aprovechamiento legal, se trata para el uso que va a tener y se mantiene para que dure. Una estructura de madera que se pudre pronto, o de origen dudoso, no es sostenible por bonita que se vea.