Construir donde no llega el camión cambia tres cosas: el costo, porque cada material se carga y se descarga varias veces; el plazo, porque el clima y el transporte ponen el ritmo; y la forma de pensar la obra, que se planea completa antes de salir. Lo aprendimos en islas, selva y alta montaña, y lo aplicamos en cualquier vereda.
MARA nació en Tunja en 1987 haciendo obra en municipios y veredas donde la vía se acaba antes que el proyecto. Desde 2018 construimos además por contrato en parques nacionales: Gorgona, Corales del Rosario, Los Katíos, Utría, El Cocuy. Estas son algunas historias de esas obras y lo que nos dejaron.
¿Cómo es llevar una obra a una isla?
Gorgona es una isla del Pacífico a la que solo se llega por mar. Entre 2024 y 2025 hicimos allí el mantenimiento y la adecuación del sector Poblado para Parques Nacionales: casas del personal, el bloque administrativo, el de empleados, el sistema hidráulico y la planta hidroeléctrica del sector. Hoy volvemos con un centro multifuncional y senderos.
En una isla, todo empieza mucho antes de la obra. Cada bulto de cemento, cada lámina y cada tornillo se cuenta en tierra firme, porque lo que se olvida no se compra a la vuelta de la esquina. El mar decide qué días se navega y qué días no. Y lo que sale de la obra, desde los empaques hasta los escombros, vuelve también por mar: en un parque no se deja nada.
En el Caribe vivimos algo parecido con los muelles de Isla Grande e Isla Múcura (2021–2022) y con la sede operativa de Isla Grande (2025–2026), en el Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo. Allí se suma la sal, que no perdona un herraje mal escogido.
¿Y en la selva?
En Los Katíos, en el Darién chocoano, reconstruimos entre 2025 y 2026 la sede operativa Sautatá. Es un parque declarado Patrimonio de la Humanidad, con ríos que suben y bajan, lluvias que pueden durar días y comunidades vecinas con las que la obra se coordina desde el primer día. En Utría, sobre la costa del Pacífico, construimos una cabaña de pescadores entre 2024 y 2025, entre la selva húmeda y el mar.
La selva enseña paciencia y previsión. Un material que llega mojado o mal protegido se pierde, y reponerlo puede tomar semanas. La humedad obliga a pensar en ventilación y en drenajes desde el diseño, no como un arreglo al final.
¿Y en la alta montaña?
Una de nuestras primeras obras en parques nacionales fue en El Cocuy, entre 2018 y 2019: la sede administrativa y las cabañas de Pozo Azul y Sisuma, además de la sede de Tame, en Arauca. En la montaña, el frío, la radiación del sol y la altura cambian el ritmo de la gente y el comportamiento de los materiales. Los caminos se cierran con las lluvias, y el último tramo muchas veces se hace a pie o en mula.
Lo que esas obras nos enseñaron
- Las compras se planean como la obra. En un sitio aislado, una pieza que falta detiene todo un frente. La lista de materiales se revisa tantas veces como el cronograma.
- El transporte se muestra, no se esconde. Si una oferta para un sitio lejano no muestra el costo de llevar los materiales, alguien lo va a cobrar después: en adicionales, en demoras o en calidad.
- El cronograma tiene holguras honestas. Prometer el mismo plazo que en una ciudad es la forma más rápida de incumplir.
- El residente decide en el sitio. Con comunicaciones limitadas, las decisiones de cada día no pueden esperar una llamada a la oficina.
- El diseño piensa en el camino. Piezas que caben en la lancha o en la mula, materiales livianos y durables, sistemas que se reparan sin un técnico especializado.
- Lo que entra, sale. Los residuos también se transportan y se presupuestan.
¿Qué significa esto para su obra en una vereda o una finca?
Que las mismas preguntas sirven. Si su lote queda donde termina la carretera, pida que la oferta muestre el transporte por separado, que el constructor visite el sitio antes de cotizar y que el plazo considere la temporada de lluvias. Qué información tener lista para pedir precio está en cómo pedir una cotización de obra, y cómo dejar esos riesgos por escrito, en qué debe tener un contrato de obra.
No necesita saber cómo se organiza la logística: eso es trabajo del constructor. Sí conviene preguntarle dónde lo ha hecho antes. Haber construido mucho no es lo mismo que haber construido en un sitio parecido al suyo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto más cuesta construir en un sitio de difícil acceso?
No hay un porcentaje fijo. Depende de cuántos tramos tiene el transporte, de la distancia, del clima y del volumen de material. Lo correcto es que la oferta muestre el transporte por separado, para que usted pueda compararla con otras.
¿Conviene comprar los materiales en la zona?
Cuando hay oferta local de buena calidad y de origen legal, sí: reduce el transporte y deja recursos en la región. Hay que verificar que cumpla las especificaciones, sobre todo en madera, agregados y concreto.
¿Qué pasa si el clima detiene la obra varios días?
Debe quedar registrado en la bitácora y manejarse como diga el contrato. Si el contrato no previó ese riesgo, la discusión llega al final, cuando ya es más difícil de resolver.
¿MARA trabaja solo en parques nacionales?
No. Construimos casas, colegios, clínicas, sedes, vías rurales y obras de agua para particulares, empresas y entidades. Lo aprendido en islas y parques lo aplicamos en veredas, fincas y municipios apartados de todo el país.