La economía circular en la construcción consiste en que lo que entra a una obra se aproveche mejor y lo que sale vuelva a servir: comprar lo justo, diseñar para desperdiciar menos, separar los escombros para que se conviertan en material nuevo y reutilizar lo que se desmonta. En Colombia, la norma ya fija metas de aprovechamiento para las obras grandes.
No es un tema menor. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en su informe de mayo de 2026, los edificios y la construcción responden por casi la mitad de la extracción mundial de materiales. Colombia incluyó los materiales de construcción entre las seis líneas de su Estrategia Nacional de Economía Circular, lanzada en 2019. Esto es lo que significa en la obra.
¿Qué son los residuos de construcción y demolición?
Son todo lo que sale de una obra y no queda en ella: concreto, ladrillo y mortero de demoliciones, tierra de excavación, recortes de madera y de metal, vidrio, tubería, empaques, bolsas de cemento. La norma los llama RCD. Buena parte de ellos se puede aprovechar: el concreto y el ladrillo triturados sirven como agregado o como relleno controlado; el metal y muchos plásticos se reciclan; la madera se reutiliza.
El problema es cuando se mezclan o se botan donde no deben. Un volteo de escombros en un lote, en la orilla de una quebrada o al lado de una vía rural no es solo feo: tapa drenajes, contamina el agua y termina siendo una carga para el municipio.
¿Qué dice la norma en Colombia?
La Resolución 472 de 2017 del Ministerio de Ambiente, modificada por la Resolución 1257 de 2021, regula la gestión de los RCD. Sus reglas más exigentes son para los grandes generadores: obras con licencia de construcción y 2.000 m² o más construidos, u obras que requieren licencia ambiental. Esas obras deben presentar a la autoridad ambiental un programa de manejo de los residuos 30 días antes de empezar, reportarlo cada trimestre y cumplir metas de aprovechamiento, en peso, según la categoría del municipio:
| Categoría del municipio | Meta desde el 1 de enero de 2026 | Meta desde el 1 de enero de 2030 |
|---|---|---|
| Especial | 50 % | 75 % |
| 1, 2 y 3 | 30 % | 60 % |
| 4, 5 y 6 | 20 % | 40 % |
La tierra de excavación no cuenta para esa meta. Una casa o una remodelación pequeña no tiene las obligaciones de un gran generador, pero sus escombros igual deben ir a un sitio o a un gestor autorizado por el municipio.
¿Dónde se gana más? En el diseño y en la compra
El escombro más barato es el que nunca se produce. Antes de la obra se puede decidir mucho:
- Medidas que respetan los materiales. Un diseño que piensa en el tamaño de las láminas, los bloques y las tejas genera menos recortes.
- Compras ajustadas. Cantidades bien calculadas y entregas por etapas evitan sobrantes que se dañan con la lluvia o el sol.
- Almacenamiento cuidado. Cemento que se humedece o madera que se tuerce a la intemperie son desperdicio comprado.
- Menos obra rehecha. Cada muro que se tumba porque los planos no coincidían es escombro evitable. Coordinar bien el diseño antes de empezar es economía circular, aunque no lo parezca.
- Construir para durar y para cambiar. Lo que se puede reparar por partes, o desmontar sin destruir, sigue siendo útil muchos años.
¿Qué se puede reutilizar en una remodelación?
Más de lo que parece. Puertas, ventanas, tejas, ladrillo en buen estado, madera de estructuras viejas, sanitarios y griferías, rejas y elementos metálicos. La clave es desmontar antes de demoler: retirar con cuidado lo que sirve, separarlo y guardarlo, y solo después tumbar lo que queda. Así se recupera material y lo que va al gestor llega limpio y separado. Si está pensando en reformar, vea también ampliar o remodelar su casa.
Lo que hacemos en nuestras obras
En cada obra separamos los residuos desde el frente de trabajo, reutilizamos dentro de la misma obra lo que se puede y entregamos el resto a gestores autorizados, que nos dan un certificado. Esos certificados hacen parte del plan de manejo ambiental de cada obra y quedan a disposición de quien recibe.
Donde más lo aprendimos fue en las islas. En el sector Poblado del Parque Nacional Natural Gorgona (2024–2025) y en la sede operativa de Isla Grande, en Corales del Rosario (2025–2026), todo lo que no se aprovecha tiene que volver por mar. Allí la economía circular deja de ser un concepto y se vuelve logística: cada kilo de escombro que se evita es un viaje menos.
Es también una de las formas más concretas en que una obra aporta a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular al que habla de reducir los desechos.
¿Qué pedirle a su constructor?
- Que la oferta incluya el retiro y la disposición de escombros, no como un «adicional» que aparece al final.
- Que diga a qué gestor o sitio autorizado los lleva y que le entregue los certificados.
- Que separe en la obra al menos lo que se aprovecha (concreto y ladrillo, metal, madera) de lo que no.
- Que no queme nada en la obra.
- Que le proponga qué se puede recuperar antes de demoler.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un gestor de residuos de construcción?
Es una persona o empresa autorizada para recoger, transportar, aprovechar o disponer los escombros. Debe estar registrada ante la autoridad ambiental y entregar un certificado de lo que recibió. Ese certificado es la prueba de que los escombros no terminaron en un lote o en una quebrada.
¿Puedo usar los escombros como relleno en mi lote?
No basta con echarlos. El material que se aprovecha como relleno debe estar clasificado, sin basura, madera ni plásticos, y usarse donde la norma y el municipio lo permitan. Botar escombros en lotes, rondas de quebradas o vías es una infracción ambiental.
¿La economía circular encarece la obra?
Separar y entregar a un gestor tiene un costo, pero comprar ajustado, cuidar los materiales y no rehacer trabajo ahorra dinero. En una obra bien planeada, lo que se gasta en manejar los residuos suele recuperarse en lo que se deja de desperdiciar.
¿La Resolución 1257 de 2021 aplica a la construcción de una casa?
Las metas y el programa de manejo son obligatorios para los grandes generadores: obras con licencia y 2.000 m² o más construidos, o con licencia ambiental. Una casa más pequeña no tiene esas obligaciones, pero sus escombros deben ir a un sitio o gestor autorizado.