Cada obra de MARA arranca con su propio plan de manejo ambiental. Identificamos qué puede afectar la obra en ese sitio (el agua, el suelo, la fauna, los vecinos), definimos una medida concreta para cada cosa, con un responsable, y la verificamos en campo cada semana, con evidencias. No es un documento para el archivo: es la forma como trabajamos.
Lo aprendimos construyendo en cerca de 15 áreas protegidas, donde un descuido se nota de inmediato. Hoy lo aplicamos igual en una sede en una isla, en un colegio o en la remodelación de una casa, dentro de un sistema de gestión ambiental propio que sigue la estructura de la norma ISO 14001. Esto es lo que hay por dentro.
¿Qué es un plan de manejo ambiental de obra?
Es la herramienta con la que el constructor controla los efectos de su trabajo sobre el entorno mientras construye. En la obra pública, en los parques nacionales y en los proyectos de cooperación lo exige el contrato, y la entidad o la interventoría lo aprueba antes de empezar. En una obra privada nadie lo pide, pero la lógica es la misma: saber qué puede salir mal y evitarlo.
Conviene no confundirlo con otras cosas. No es la licencia ambiental, que solo necesitan ciertos proyectos grandes, ni reemplaza los permisos de agua, vertimientos o aprovechamiento forestal, que tramita el dueño del proyecto ante la autoridad ambiental. Tampoco es el plan de manejo de un parque, que es de la entidad y manda sobre todo lo demás.
¿Qué cuidamos en cada obra?
| Tema | Qué hacemos | Cómo lo demostramos |
|---|---|---|
| Residuos y escombros | Separamos en la obra, almacenamos bajo cubierta, reutilizamos lo que se puede y entregamos el resto a gestores autorizados | Certificados de los gestores y registro de cantidades |
| Agua | Nada se lava en quebradas; controlamos el barro que arrastra la lluvia y manejamos las aguas del campamento | Inspecciones con fotos fechadas |
| Suelo | Delimitamos el área de trabajo, guardamos la capa vegetal para reutilizarla y ponemos los combustibles sobre superficie impermeable | Lista de chequeo semanal |
| Aire y ruido | Horarios acordados, maquinaria en buen estado, volquetas carpadas y vías humedecidas en tiempo seco | Registro de horarios y del mantenimiento de equipos |
| Fauna y flora | Protegemos los árboles que se conservan, no se caza ni se alimenta a los animales y cada persona recibe una charla al llegar | Actas de capacitación |
| Vecinos | Reunión de inicio, un canal para quejas con respuesta oportuna y manejo del tránsito de la obra | Actas y registro de peticiones atendidas |
Dos de esos temas tienen artículo propio: los escombros, en economía circular en la obra, y el agua, en cuidar el agua durante la obra.
¿Qué cambia en una isla, en la selva o en la montaña?
Dentro de un parque nacional, el plan se coordina con el equipo del área y respeta su zonificación: es el parque el que dice dónde puede ir el campamento, dónde se acopia el material y por dónde se circula.
En una isla, todo residuo que no se aprovecha tiene que salir por mar, así que separar en la fuente deja de ser una recomendación y se vuelve logística. Lo vivimos en la sede operativa de Isla Grande, en el Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo (2025–2026).
En la selva, como en la sede Sautatá de Los Katíos (2025–2026), las lluvias largas convierten cualquier suelo descubierto en barro que corre hacia los ríos. El control de sedimentos se vuelve la medida más importante del plan.
En la alta montaña, el suelo y la vegetación nativa tardan décadas en recuperarse. Allí lo que más cuenta es no salirse del área de trabajo: cada pisada fuera del frente deja huella.
¿Cómo sabemos que se cumple?
Con evidencia, no con informes bonitos. El residente diligencia una lista de chequeo semanal de una página; cada mes armamos un informe con los indicadores de cada medida, el registro fotográfico fechado y los certificados de cada entrega de residuos. La interventoría o el supervisor puede recorrer la obra con ese informe en la mano y comparar. Además, una vez al año revisamos internamente cómo se cumplieron los planes, y lo aprendido pasa a la siguiente obra.
Preferimos un plan corto que se cumpla completo a uno largo que se quede en el papel. Un plan con especies que no existen en la zona, o con medidas que exigen equipos que nadie presupuestó, es una señal de que se copió de otra obra.
¿Y en una obra pequeña o en su casa?
La escala cambia, el principio no. En la remodelación de una casa o la adecuación de una oficina, lo que más afecta es el polvo, el ruido, los escombros y la relación con los vecinos. Bastan unas pocas medidas bien cumplidas: horarios claros, escombros que salen a un sitio autorizado, zonas de trabajo cerradas y alguien que responda cuando un vecino tiene una queja. La relación con la comunidad hace parte del plan desde el primer día, como contamos en relacionamiento comunitario.
Cuando la obra es grande, la norma pide más. La Resolución 1257 de 2021 del Ministerio de Ambiente, que modificó la Resolución 472 de 2017, obliga a los grandes generadores de escombros (obras con licencia y 2.000 m² o más construidos) a presentar un programa de manejo de esos residuos ante la autoridad ambiental 30 días antes de empezar.
Preguntas frecuentes
¿Quién elabora el plan de manejo ambiental de una obra?
Normalmente el contratista, a partir del sitio, las actividades reales y lo que pida el contrato. En la obra pública lo aprueba la interventoría o la entidad antes de iniciar. En MARA lo hacemos para cada obra, aunque el cliente no lo exija.
¿El plan de manejo ambiental reemplaza los permisos ambientales?
No. Es una herramienta de gestión del constructor. Los permisos de aprovechamiento forestal, ocupación de cauce, concesión de aguas o vertimientos los tramita el dueño del proyecto ante la autoridad ambiental, y la licencia ambiental, cuando aplica, tiene su propio trámite.
¿Cuesta más una obra con plan de manejo ambiental?
Tiene algunos costos visibles, como el retiro de escombros a sitios autorizados o los elementos para controlar el barro. A cambio evita los costos que no se ven en la oferta: sanciones, conflictos con vecinos y obra rehecha.
¿Qué pasa si una obra incumple el plan?
En un contrato público, la interventoría puede requerir al contratista y aplicar lo que prevea el contrato; si hay daño ambiental, la autoridad ambiental puede suspender la obra y abrir un proceso sancionatorio. Por eso conviene que cada medida tenga un indicador medible desde el inicio.